Durante el ejercicio
Durante el ejercicioLas nubes de tormenta agitadas y grise senmarcaban de forma espectacular el cielo azul intenso de la tarde, y desde la azotea de un trecer piso, los edificios lejanos eran siluetas que se perdían en una cordillera montañosa destellando luz. Que bella tarde se obsequió a mis ojos y los pensamientos callaron humildes. Con la visión gozosa y el cuerpo distraído en el movimiento ríntmico que mueven los músculos casi instintivamente con ejercicios repetitivos. Los pies dolían y después las sensaciones se perdieron, el aire entre cortado, obligando al resoplido y continuar en movimiento, se disiparon ideas, y simplemente la tarde fue feliz.. casi adolecente por un rato en la airosa tarde de agosto.
